¿Cuándo conviene abrir una búsqueda externa y cuándo mirar adentro?
Depende de si el rol requiere experiencia que la empresa todavía no tiene. Si el puesto exige conocimiento del negocio y de los clientes, un candidato interno suele adaptarse más rápido. Si lo que falta es una mirada de mercado, gobierno corporativo o experiencia en otra industria, la búsqueda externa rinde más. En empresas familiares B2B esta decisión se posterga demasiado y termina costando más que resolverla a tiempo.
¿Qué información necesita el consultor antes de salir al mercado?
Un brief concreto: a quién reporta el rol, qué se espera en los primeros seis meses, qué restricciones salariales existen y qué perfil ya fue descartado en intentos anteriores. También sirve saber por qué la posición quedó vacante. Sin esos datos, el proceso arranca con listas largas de candidatos que no encajan y se estira sin motivo.
¿Cómo se maneja la confidencialidad cuando el puesto está ocupado?
Se trabaja con un perfil reservado: no se publica el nombre de la compañía ni el del directivo saliente. El primer contacto con candidatos se hace por referencia o vía consultor, y la empresa solo aparece cuando hay interés mutuo. Es habitual en sucesiones y en reemplazos de posiciones sensibles dentro del directorio.
¿Qué pasa si un candidato interno también quiere postularse?
Se lo incluye en el proceso con las mismas reglas que a los externos. Eso evita rumores internos y da una señal clara al equipo. Si finalmente no queda seleccionado, conviene comunicarlo con transparencia y explicar qué se valoró. Postergar esa conversación suele generar más rotación que la decisión en sí.
¿Cuánto pesa hoy el salario frente a otros factores?
En mandos medios del sector B2B el salario sigue siendo condición necesaria, pero ya no alcanza. Los gerentes preguntan por claridad del rol, calidad del reporte directo y previsibilidad del negocio. Una contraoferta que solo sube el número suele postergar la salida unos meses, no resolverla. La retención se juega antes, en cómo se define el puesto y cómo se acompaña.
¿Cómo se mide si una búsqueda fue exitosa?
No alcanza con cerrar la posición. Se mira si el candidato sigue en el rol después del primer año, si cumplió los objetivos acordados y si el equipo lo adoptó sin fricción. También importa si el proceso dejó información útil para la próxima búsqueda. Un cierre rápido con rotación a los ocho meses no es un buen resultado.